En el pequeño pueblo tarraconense de Bot, rodeado de barrancos y con las montañas de l’Agulla, la Roca Plana, la Migdia y la Serra de Cavalls, se encuentra la Cooperativa Agrícola Sant Josep. En una reciente escapada a la Terra Alta, decidí visitar estas bodegas de las que hace tiempo descubrí sus vinos de la mano del sumiller Arnau Marco. Pasó un tiempo de ese primer contacto, pero llegó el momento para descubrir de primera mano el día a día de esta bodega. En mi llegada a la instalaciones me esperaba Valeria, que entre muchas otras cosas se encarga también de las visitas. Empezamos con un recorrido histórico para entender el presente. Hace 70 años, en esta zona, predominaban los olivos, tal y como describió Pablo Ruiz Picasso durante su estancia por estas tierras. Pero una helada en 1956 arrasó con todos los olivos, siendo los viñedos los únicos supervivientes. Años más tarde, en 1962, 35 agricultores propietarios de viñedos hipotecaron sus tierras para comprar el edificio donde posteriormente ubicarían la Cooperativa Agrícola Sant Josep. Una valiente iniciativa. Durante los primeros 30 años sólo se elaboró vino a granel procedente de las vendimias que se realizaban en tan sólo quince días durante el mes de octubre. El último censo de la cooperativa cuenta con 248 socios de los cuales 173 tienen actividad agraria, y de estos últimos 95 son productores de uva. A día de hoy su cuarta generación ya toma las riendas en un proyecto con un futuro prometedor. Fue a partir de la década de los 90 cuando se decidió elaborar y embotellar vino de mayor calidad. Unas vendimias de 40 días donde se seleccionan las mejores uvas, en su momento óptimo de madurez, para ofrecer vinos de gama alta. No se compra mosto, ni uva, ni vino exterior, una propuesta de valor de la bodega. 500 son las hectáreas de viñedos que componen actualmente la cooperativa. Por características del terreno están situadas en terrazas, y rodeadas de barrancos cuyas aguas proceden del río Canaletes que nace en el Massís dels Ports y desemboca en el río Ebro. 120 viñedos de cultivo tradicional de donde proceden sus vinos LAQVARTA y Llàgrimes de Tardor, y más de 300 viñedos emparrados. Todos ellos están influenciados por dos vientos: La Garbinada o Marinada que se corresponde a la brisa marina de mar a tierra aportando humedad a la viña; y el Cerç que sopla de tierra a mar, un viento frío y seco que regenera el ambiente. Su combinación es esencial para el clima vitivinícola de la zona. Además la cercanía al Massís dels Ports aporta un régimen hídrico suficiente, sin padecer grandes heladas. Actualmente la producción media de uvas es de 3,3 millones de kg. por año, con la que se producen 1,9 millones de litros anuales de vino. Un 80% (1,5 millones) se comercializa con marca propia. Llegados a este punto, y aprovechando el adelanto de la vendimia, debido a las temperaturas elevadas de inicios de septiembre, nos dirijimos hasta la Sola de la Basseta (a 380 m. nivel del mar). Allí, desde 1982, se cultiva garnacha para la elaboración de uno de sus vinos emblemáticos, el Llàgrimes de Tardor que junto a Clot d’Encís fueron una de las propuestas de Francisco Martí, presidente de la cooperativa de 1993 a 2005 y uno de sus grandes impulsores. Precisamente con Francisco Martí y su hijo Jaume Martí, actual socio directivo de la cooperativa, coincidimos en los viñedos de la Sola de la Basseta. Unas tierras con mucha historia que la familia Martí, como el resto de familias, han dedicado muchos esfuerzos para sacar el máximo partido en cada vendimia. La recuperación del Vi Novell Desde 2012 la Agrícola Sant Josep se sumó a la recuperación del Vi Novell, de producción limitada por temporada. Un vino ligado al calendario vitivinícola cuya temporada arranca cada 11 de noviembre, coincidiendo con la festividad de Sant Martí. Esta efeméride es una gran ocasión para fortalecer el lazo entre las familias productoras y la viña. El Novell de Bot homenajea cada año a tres socios dándoles protagonismo en la misma etiqueta del vino, junto con una dicha popular arraigada al Vi Novell. On hi ha ram, hi ha mam; i si és de pi, és de bon vi.(Donde hay ramo, hay trago; y si es de pino, es de buen vino), Esta dicha hace referencia que antiguamente las bodegas colocaban una rama de pino en el portal, para dar a conocer que ya había llegado la nueva cosecha. Si queréis conocer más sobre el Vi Novell podéis visitar la web https://elvinovell.cat/ AGENDA VI NOVELL · AGRÍCOLA SANT JOSEP Del 8 al 11 de noviembre. Primera cata del Novell de Bot. Degustación gratuita del Novell de Bot 2019 DO Terra Alta en la Agrobotiga de l’Agrícola Sant Josep (c. de l’Estació, 2 – Bot)Horario: de 11h a 13 h. 16 de noviembre. Fiesta del Vi Novell junto con 9 elaboradores catalanes de vi novell con DO, en los Jardines del Palau Robert de Barcelona.Horario: de 12h a 20h.www.vinovell.cat 28 de noviembre. Fiesta del Vi Novell en Vila Viniteca, en el barrio de La Ribera de Barcelona.Horario: A partir de las 17h.https://www.vilaviniteca.es/ca/fiesta-del-vino-joven-2019.html 18 de enero de 2020. 8a Festa del Vi Novell i de l’Oli nou, en la bodega de Agrícola Sant Josep (c. de l’Estació, 2 – Bot)Horario: A partir de las 18:30h. La garnacha, la gran protagonista de la Terra Alta Las garnachas blanca y negra son las principales variedades adaptadas a la zona e incluso las más sostenibles, con aproximadamente 300 hectáreas. Están presentes en las gamas de vinos de Llàgrimes de tardor y Clot d’Encís, que en algunos casos se incorpora también uva cariñena o mazuela. En los últimos años se ha recuperado la garnacha peluda, que también se encuentra en Aragón y en el Priorato. Esta variedad que en el pasado se inscribía como garnacha negra debido a su color, es una mutación de la garnacha negra, siendo más resistente a