En nuestro recorrido por las tierras que pisó el Cid, nos adentramos en un renombrado recinto conventual, Santo Domingo de Silos, visitado por innumerables gentes venidas de lugares recónditos, para admirar sus estancias y el canto gregoriano de los monjes que lo habitan. Además de recorrer Burgos, visitaremos los escenarios de la película de Sergio Leone, El Bueno, el Feo y el Malo, rodada en 1.966 con Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach. Saliendo del hotel y siguiendo la N-234 dirección Burgos llegaremos a la ciudad milenaria de Salas de los Infantes, situada en el valle del río Arlanza entre el Sistema Ibérico y la Sierra de la Demanda. El municipio es rico en yacimientos cuyos restos figuran en su Museo Paleontológico, con importantes muestras del Paleolítico, Edad del Bronce, Edad del Hierro y vestigios de una calzada romana. Deambulando entre sus calles podemos observar viejas casonas con escudos nobiliarios y casas serranas con chimeneas encestadas donde se ahúman los jamones y chorizos. Además nos ofrece itinerarios como: la visita al Pico y Fuerte de San Carlos, con una torre cilíndrica aún en pie; el bosque de sabina albar, refugio de variada fauna y de una numerosa colonia de buitres leonados, en Peña Carazo; la iglesia y una pared del Convento Franciscano de Ntra. Sra. de los Lirios de Alveinte, abandonado en 1.835; y las espectaculares formaciones rocosas de Las Calderas. Desde Salas de los Infantes tomaremos dirección Sur por la N-234 con dirección a Hacinas, a la izquierda la BU-903 hasta llegar a Carazo y de allá a Santo Domingo de Silos. Santo Domingo de Silos, en la ribera del río Ura, conserva un interesante conjunto monumental que incluye restos de murallas, algunas casonas blasonadas, una iglesia gótica, el Museo de los Sonidos de la Tierra, –que expone instrumentos musicales de los cinco continentes– y, principalmente, el monasterio del mismo nombre que le da fama. Bajando por la calle de La Cadena hay un aparcamiento frente a la entrada de visitantes. Esta abadía benedictina se encuentra en el denominado camino del Cid; es sabido que el monasterio se hallaba ligado a Rodrigo Díaz de Vivar y a su esposa Jimena, ya que estos donaron heredades cuando se estaba construyendo el claustro considerado una de las obras maestras del románico español. Un primer monasterio data de la época visigótica, s.VII, se desvanece durante la ocupación musulmana y no se registran datos hasta el s.X. Desaparecido Almanzor, en el año 1.002, el monasterio resta en un estado lamentable, hasta que en 1.088 con el abad Domingo se inauguró la iglesia románica, el claustro que aún perdura y las dependencias monacales. A su muerte, siendo nombrado santo, se puso el monasterio bajo su advocación pasando a ser Santo Domingo de Silos. A partir del s.XVIII se amplían sus instalaciones y derriban sin ningún miramiento el templo románico, alzando en su lugar el actual de estilo neoclásico. De aquel restan algunos vestigios y el claustro que se salvó por falta de recursos para ser demolido. Éste es de doble planta siendo considerado una de las joyas del románico, en especial los 64 capiteles del claustro bajo, los relieves de las caras interiores de las cuatro pilastras en los ángulos de la galería y el artesonado mudéjar que sólo se conserva en parte. El monasterio es una joya viva que debe admirarse por su esplendor, junto al canto gregoriano con el que acompañan los oficios religiosos, ambos perpetúan la afluencia de viajeros. Ha destacar su biblioteca con más de 160.000 volúmenes, la botica creada en 1.705 y el museo con una importante colección de obras de arte. Para comer, en la Plaza Mayor frente al monasterio hay varios mesones que os ofrecerán asados en horno de leña y productos de la tierra, acompañados de un buen vino, a precios interesantes. Es necesario reservar mesa ya que debido a la afluencia de visitantes pueden haber problemas a según que horas. Finalizada la visita desandamos el camino hasta Hacinas y de allá por la N-234 a Hortigüela, dirección Burgos, en el interior del pueblo se toma el desvio a Covarrubias y después de 3,5 km justo al girar a la derecha llegamos al escenario de una de las escenas de la película de Sergio Leone: El Bueno, el Feo y el Malo. Allá donde se domina al rio Arlanza se filmó la batalla del rio Langston. Leone rodó la película utilizando varios escenarios de la Sierra de la Demanda, en San Pedro de Arlanza se ubicó un hospital militar y el cementerio de Carazo era el de Sad Hill. El resto de la película se rodó entre Almería, Granada, Madrid, Durango (México) y los estudios Elios en Roma. De nuevo en la N-234 reanudamos el camino hacia Burgos que bañada por el rio Arlanzón fue fundada a finales del s.IX y en apenas unos siglos se convirtió en capital del Reino de Castilla. En Saldaña de Burgos la N-234 enlaza con la A-1 (E-5) que nos llevará por la calle de Madrid hasta el río, aquí procuraos aparcamiento ya que el Puente de Santa María que cruza el río es peatonal. Justo al cruzar este puente al frente veréis el Arco de Santa María, uno de los monumentos más conocidos y emblema de la ciudad, es una de las antiguas doce puertas ya desaparecidas de acceso al Burgos de la Edad Media. Puerta concebida como arco triunfal realizada en el s.XVI en honor de Carlos I, donde figuran los personajes mas destacados de la historia local de la época. Al pasar la puerta, en la calle Nuño de Rasura, se encuentra la Oficina Municipal de Turismo. Como Burgos posee un importante patrimonio será necesario seleccionar de entre los folletos que nos facilitarán, los que se adapten al tiempo que podáis dedicar a la visita. Sin duda no podéis obviar la Catedral de Santa María, al lado de la oficina en la Plaza de San Fernando, uno de los exponentes del gótico y considerada