Como sabréis la lasagna o lasaña tiene su origen en Italia y denomina la pasta utilizada para hacer este plato. Para aquellos, pobres humanos, que no tengáis tiempo o posibilidad de elaborar la pasta en casa, tendréis que hacer como en este plato hemos hecho nosotros: decidiros entre la oferta del mercado, por un fabricante y escoger entre pasta pre-cocida o no. Por lo demás esta receta no tiene nada del otro mundo y la salsa de quesos es de lo más conocida. Probad de hacerla, os gustará!! Ingredientes para 4 personas: Para el relleno: 12 hojas de pasta para lasaña 500 gr. de gambas ½ calabacín ½ pimiento rojo pequeño ½ berenjena pequeña ½ puerro pequeño sal aceite de oliva Para la salsa: ½ l. de nata 150 gr. de quesos (edam, gouda, emmental y chedar) 2 c/s del jugo de las cabezas de las gambas pimienta blanca nuez moscada Elaboración: Saltear las gambas en una sartén onda o wok con aceite. Pelar y reservar las cabezas. Sobre un tazón, apretar las cabezas para exprimir el jugo. Pasar por un colador fino y reservar. Pochar las verduras cortadas a juliana con un poco de sal. Escurrir el aceite mediante un papel absorbente. Añadir las gambas cortadas a trozos y reservar. Introducir en una olla con agua caliente las hojas de pasta para lasaña y mantener durante el tiempo indicado por el fabricante. Escurrir y disponer sobre un trapo de cocina para que escurran el exceso de agua, Verter en un cazo la nata y calentar sin llegar a ebullición. Añadir los quesos rallados y remover. Agregar 2 c/s del jugo de las cabezas y remover hasta que haya fundido. Añadir la pimienta y la nuez moscada, remover hasta que la salsa tome cuerpo. En una fuente para horno, mediante un cacillo, distribuir parte de la salsa en el fondo. Seguidamente disponer 4 hojas sobre la salsa. Poner sobre ellas parte del relleno, cubrir con otra hoja, disponer nuevamente el relleno y acabar cubriendo con la tercera hoja. Napar con la salsa restante. Disponer la fuente en el horno pre-calentado a 180º y gratinar hasta que tome color o se vea hervir la salsa. Buen provecho!!! Consejos prácticos: En este plato se ha utilizado un preparado de queso rallado que contenía los ya mencionados. Podéis poner aquellos que más os gusten, pero han de ser cremosos y fáciles de fundir. Tened en cuenta que si utilizáis quesos de sabor muy fuerte deberéis reducir la cantidad, ya que os podría quedar con un sabor muy potente.