En 2010 tuve la ocasión de viajar a Italia con un grupo de amigos. El viaje lo planeamos en un abrir y cerrar de ojos, aunque también fuimos un poco a la aventura. La ruta empezó en Livorno, donde llegaba el barco, y finalizó en Civitavecchia (Roma). El viaje nos llevó a realizar una interesante ruta: Pisa, Lucca, Florencia, Arezzo, Cortona, Siena, San Gimignano, Montalcino, Montepulciano,… Gran parte de La Toscana. En el séptimo día llegamos al pueblo de Panzano in Chianti donde se encuentra la famosa Macellería Cecchini. Allí tuvimos que buscar alojamiento y después de algún intento fallido dimos con el Agriturismo Il Fagiolari. Una casa rural rodeada de olivos, viñedos y bosques, datada en el año 1200. Su propietaria Giulietta Giovannoni elabora los desayunos y comidas que ofrece en la casa rural, realiza clases de cocina con suculentas recetas de la gastronomía italiana que se recogen en su libro de recetas (en italiano e inglés) del cual me llevé un ejemplar. Giulietta ama la cocina desde bien pequeña gracias a su tata Amelia que les enseñaba a cocinar tanto a ella como a su hermana. Años más tarde, en 2015, tuve el placer de repetir la experiencia en Il Fagiolari reencontrándonos nuevamente con Giulietta. Hoy recordando aquellas visitas he recuperado su libro de recetas para cocinar una rica Quiche de queso scamorza y cebolla. El queso scamorza es un queso fresco elaborado con leche de vaca y muy parecido a la mozzarella. Para la receta de hoy he usado la versión ahumada. A continuación os detallo la receta que parte de la original de Giulietta. Ingredientes (para 6 personas) Pasta brisa 250gr. harina 125gr. mantequilla 1 huevo sal En un bol y a mano mezclamos la harina, la mantequilla a temperatura ambiente, el huevo y una pizca de sal. Reservamos en la nevera durante 30 minutos. Con la ayuda de un rodillo le damos forma circular y fina para cubrir la parte interior y laterales de un molde para quiche de unos 24cm. de diámetro. En la base podemos incorporar papel del horno o bien rociar con spray desmoldeante para que no se pegue la masa y se pueda desmoldar. También se puede reservar una parte de la masa por si queremos hacer una quiche cerrada. Relleno 250gr. queso scamorza (ahumado) 3 cebollas sal y pimienta aceite de oliva virgen extra Cortamos las cebollas a finas rodajas y las freímos con aceite de oliva virgen extra hasta que estén tiernas y con un tono marroncito; salpimentar al gusto. En el fondo de la pasta brisa incorporamos una capa de finas láminas de queso scamorza. Cubrimos con una capa de cebolla e incorporamos una nueva capa fina de queso scamorza. Horneamos en el horno previamente calentado a 180ºC durante unos 20 minutos. Y ya la tenemos lista! Bon appétit!! A continuación os enlazo de nuevo las entradas referentes a los viajes realizados a La Toscana / Italia con nuestra experiencia y sugerencias. En 2010: Descubriendo… La Toscana I Descubriendo… La Toscana II Descubriendo… La Toscana III Descubriendo… La Toscana IV En 2015: De ruta por… la Toscana I (Pisa y Florencia)
De ruta por… la Toscana I (Pisa y Florencia)
Suponemos que ya habréis leído el primer viaje a la Toscana de junior en el año 2010, hoy tirando de hemeroteca y después de revisar de nuevo toda la ruta os presentamos otro recorrido diseñado por la familia FlavorCook, correspondiente a las vacaciones de junio de 2015, haciendo hincapié en la zona vinícola del Chianti. Día 0/1 – Barcelona/Livorno El viaje lo hemos efectuado, como la primera vez, embarcando con el coche en Grimaldi Lines, la ida a Livorno y la vuelta desde Civitavecchia (Roma). Es la única manera de poder comprar aquello que os apetezca sin pensar en el sobrepeso de la vuelta, aunque se pierden 2 días en la navegación. Si hace buen tiempo lo podéis dedicar a tomar el sol en la piscina, leer un libro, o simplemente descansar. Fueron 12 días días de viaje, bastante intensos: Salimos pasada la medianoche, 20 horas de travesía. 1 noche en Pisa. La mañana del día siguiente para visitar la ciudad y por la tarde recorrido hasta Firenze. 2 noches en Firenze. Un día para visitar la ciudad y al día siguiente recorrido hasta Panzano. 3 noches en Panzano in Chianti. Dos días para visitar la región vinícola de Chianti, y a la mañana siguiente recorrido hasta Siena. 2 noches en Siena. Un día para acabar la visita a Chianti, un día para visitar la ciudad y al día siguiente recorrido hasta el Monte Amiata. 1 noche cerca del Monte Amiata (la mañana para visitar alrededores y por la tarde viajar hasta Civitavecchia. Embarque y 24 horas de travesía hasta Barcelona. Llegada cerca de la medianoche. Grimaldi Lines es una compañía naviera italiana de bandera de conveniencia griega, con tripulación italiana y griega, pero con la mayoría de currantes asiáticos. Del embarque y travesía, solo deciros que en la terminal de Grimaldi Lines no podréis aparcar para hacer el checking, no hay espacio asignado para turismos. Pero no importa, la nave (¡que palabra para nombrarla!) que viene de Tanger llega siempre con retraso y zarpa con retraso. Una vez paséis a la zona asignada para el embarque ya no podréis salir, aunque no os vais a aburrir: podréis ver en directo el registro de los turismos procedentes de Tánger y con un poco de suerte, cómo en nuestro caso, presenciar la aprensión de droga y la detención de sus ocupantes en vivo y en directo. Como decía, la nave es de pequeñas dimensiones comparada con la que hace la travesía de Roma (Civitavecchia), aunque ésta última tarda más por que hace escala en Puerto Torres (Cerdeña). Advertencias sobre la nave: Procurad la asignación de camarote en el centro del barco, aunque seáis 3 personas. El golfo de León juega malas pasadas y vientos superiores a fuerza 3 crean fuerte oleaje que, debido a las pequeñas dimensiones de la nave, pareces encontrarte en las montañas rusas. El pasaje de Tánger toma por asalto los salones principales. Aunque podréis coger alguna silla de cubierta. Os aconsejo que llevéis comida preparada de casa, no caigáis en la tentación de reservar las comidas de abordo. Dos horas antes de la llegada os concentrarán en los salones y en cubierta con el equipaje, con la excusa de revisar la documentación, tiempo que aprovechan para preparar los camarotes para la vuelta. Con relación a las reservas de hotel: Es muy importante la posible reserva de aparcamiento. Aunque implique que el hotel se encuentre fuera del centro. Buscad conexiones en bus. En el interior de las poblaciones italianas es mejor no utilizar el coche, ya que el aparcamiento solo está permitido a sus habitantes, los foráneos deberán aparcar en zonas habilitadas, aparcamientos específicos de pago o arriesgarse a ser multado. Llevad una copia de las reservas con los datos y condiciones, sobre todo para saber hasta que hora podéis hacer el checking, es posible que haya penalización por llegar tarde. Es muy importante notificar al hotel la hora de llegada. Llegamos al Puerto de Livorno a las 21h. Por suerte los turismos son los primeros en desembarcar. Sobre las 23:00h, Pisa. Estamos ya frente al B&B Il Toscano, Piazza Arcivescovado12, donde nos ha recibido Nicola, un joven emprendedor que hace 9 años abrió el Steak House de los bajos con el mismo nombre. Nos ofrece cenar: unas birras acompañan un buen antipasti y una tagliata completa, de postre tiramisú a compartir y, como no, café (un macchiato y dos ristrettos). Aclaración: En la carta italiana tienen unos platos en el apartado “antipasti” (entrantes) que según la zona se componen de embutidos, quesos, encurtidos o “bruschetta” (pequeñas rebanadas de pan con trozos de tomate aliñados con aceite y albahaca), o “crostino” pequeñas rebanadas de pan con patés de elaboración propia. De primeros: variedad de pastas o “risottos” (arroces). De segundos: carne o pescado cuyo acompañamiento o “contorno” pueden ser: patatas fritas, judías blancas, “funghi” (setas), etc. En Italia gusta mucho el Funghi Porcini (Boletus edulis o Cep). Se guarda deshidratado, hidratándolo con agua para su consumo. Es una seta de olor fuerte y de gusto exquisito. El pan toscano no lleva sal (pane sciocco) pero es sensacional. Para los amantes de la cerveza con limón (clara) aquí la llaman panaché, birra con lemon-soda. Además de panaché, encontraréis aquí, como en otros lugares, palabras de origen francés en su vocabulario, como: toilette = aseo, buon appetito = buen provecho, … Cerca, a tan solo unos metros, la maravillosa Piazza del Miracoli, declarada Patrimonio de la Humanidad. Justo en este mismo lugar se encuentra la famosa Torre Pendente (inclinada), del siglo XII, y cuya característica principal es la inclinación que surgió durante su construcción hasta llegar a sus 58,36 metros, debido a las características pantanosas del terreno. De hecho en la misma ciudad hay varias torres de iglesias con las mismas características. Para bajar la cena no hay nada mejor que dar una vuelta por ésta plaza, aprovechando la calma nocturna para hacer unas fotografías. A la 1h. de regreso al apartamento. Día 2 – Pisa Son las 8
Descubriendo… La Toscana (IV)
Panzano es aquella población medieval fortificada que hemos visto innumerables veces en las películas. Torreones, murallas y casas se levantan entre la espesa arboleda que les rodea, dejando entrever en lo alto de la colina el Castillo y la Iglesia de Sta. Mª.Assunta.
Descubriendo… La Toscana III (Italia)
Llegamos a Cortona que, en el límite entre la Toscana y Umbria, se levanta sobre una colina desde donde se alcanza a ver la Val di Chiana, la Valdorcia, el lago Trasimeno y los Montes Amiata y Cetina. Sin lugar a dudas, como en toda la Toscana, es una población etrusca por una serie de elementos arquitectónicos que lo recuerdan. Entre ellos cerca de 5 km. de murallas que la circundan. Además ha sido vista en el cine en diversas producciones, entre ellas: La Vida es Bella y Bajo el Sol de la Toscana. Día 6 El almuerzo tan esperado, en Fufluns Ristorante, en el nº 3 de la Via Ghibellina, cerca de la Piazza della Repubblica. Gran variedad de antipasti (entrantes), primeros y segundos platos con su “contorno” (acompañamiento: patatas, verduras o ensaladas), y pizzas. Excelente la comida y el servicio muy atento. Os lo recomendamos. En la misma Piazza della Repubblica se encuentra el Palazzo Comunale (Ayuntamiento), con una imponente torre-campanario cuyo frente lo ocupa un reloj. Una gran escalera lleva a la puerta de acceso y un arco permite el paso a la Via Roma. Detrás está situada la Piazza Luca Signorelli y, en ella, el Museo dell’Accademia Etrusca (MAEC). Durante casi ocho siglos Cortona fue un importante enclave etrusco, debido a su situación estratégica. El imperio romano acabó con esta hegemonía en la batalla de Trasimeno. En el MAEC, situado en el Palazzo Casali podemos hacer un recorrido por la historia y admirar un gran número de piezas de arte de la época. A su lado el Teatro Signorelli. La población cuenta además con el Museo Diocesano, en la Piazza del Duomo, en él podéis encontrar entre una diversidad de obras de arte: La Annunciazione de Fra Angelico y la Comunione degli Apostoli de Lucca Signorelli. Aprovechamos para refrescarnos en una heladería que lleva por nombre un título evocador de la cinematografía italiana, Dolce Vita, en el nº 71 de la Via Nazionale. Nuevamente al coche para seguir hasta Siena, 68 km, por el camino se observa su situación entre dos colinas rodeada de plantaciones de olivos y viñedos de los que se elabora el Chianti. Es una de las ciudades más hermosas de la Toscana, archiconocida por la fiesta del Palio. Ésta fiesta es una carrera hípica en la que participan las 17 “contrade” o barrios de Siena y se corre en la Piazza del Campo. Podéis aparcar en la Piazza del Mercato y en pocos minutos estaréis en ella. Por cierto se celebran dos Palios, el 2 de julio se corre el Palio di Provenzano (en honor a la Virgen de Provenzano) y el 16 de agosto el Palio dell’Assunta (en honor de la Asunción de la Virgen). Al pasear por la ciudad y pasar por sus “contrade” observad las placas con figuras que distinguen sus nombre: oca, delfín, oruga, jirafa, ganso, etc. Es imprescindible visitar la Piazza del Campo en forma de hemiciclo y dividida en nueve partes (o quesitos), donde se desarrolla el Palio. Entre las construcciones que la rodean: – El Palazzo Comunale, llamado Palazzo Pubblico en Siena, con su inseparable Campanile o Torre del Mangia de 102 m. de altura y a sus pies la Cappella di Piazza. – La Fonte Gaia, en el quesito central, con una serie de relieves escultóricos (en la actualidad son copias) – El Palazzo Chigi-Zondadari. Qué ver en la ciudad: – Santa Maria Assunta (Sta.Mª. de la Asunción) es el Duomo (catedral) de Siena, una de las iglesias más representativas del estilo románico-gótico italiano. – El Palazzo Piccolomini o Palazzo delle Papesse (de los Papas), la muestra más régia del renacimiento de Siena, hoy Centro de Arte Contemporáneo. Frente a la universidad. – La Pinacoteca Nacional. instalada en el Palazzo Buonsignori, con las pinturas más destacadas de los artistas sieneses. – La Fortezza Medicea, fortaleza construida para los Medici. – En Siena también se asienta una de las Universidades más antigua de Europa. Irremisiblemente hemos de seguir camino. Como suele ocurrir, en un viaje se han de marcar prioridades y en este caso sacrificamos una visita exhaustiva a Siena para ampliar el recorrido a otras poblaciones de la llamada “Ruta del Chianti”. Después de 38 km, tal como ya os avancé, llegamos a la guinda del pastel, San Gimignano delle Belle Torri. Dejamos el coche en uno de los aparcamientos exteriores a la ciudadela, donde se sitúa el núcleo de población más antiguo. Precio del aparcamiento, 4 euros por 2 horas. Entramos por la Puerta de San Giovanni y retrocedemos unos siglos en el tiempo. Como en otras poblaciones italianas las familias nobles competían en construir la torre más alta, la mayoría de ellas acabaron cayendo por las guerras o con el paso del tiempo, pero en San Gimignano de 72 torres se conservan 14. Estos precursores de los rascacielos se levantan sobre el pueblo ofreciendo una visión extraordinaria. Observad bien la guía y escoged, aquí va una selección de lugares para visitar: – La Via San Giovanni que da acceso a la población y la de San Matteo, son las más importantes del lugar. – La Torre Grossa (54 m.) es la más alta, desde la que se divisan fantásticas vistas de San Gimignano y sus alrededores; o la Torre Rognosa (50 m.), frente al Duomo. – La Collegiata situada en la Piazza del Duomo, interesantes los frescos de la Capilla de Santa Fina y la Anunciación junto al Baptisterio. – La Iglesia de San Agustín, es digno de admirar su interior Rococó. – El Palazzo del Popolo donde visitar el Museo Civico, con una estupenda pinacoteca. – El Museo San Gimignano 1300 nos explica diferentes aspectos del Medioevo en la Toscana. – Además, tienen el honor de haber creado el Museo de la Tortura y el de La Pena de Muerte, con todos los útiles relacionados con estos “trabajos”. Cenamos en el Ristorante La Stella, en el nº 77 de la Via San Matteo. Su especialidad son los platos de jabalí
Descubriendo… La Toscana II (Italia)
La Toscana nos recibió aquel verano con un calor extremo, aunque para refrescarnos siempre podíamos recurrir a las heladerías, y que helados!!. Florencia sorprende al viajero que siempre, y más en estas épocas del año, llena de visitantes sus calles y museos. Florencia enamora y nosotros nos enamoramos de Florencia, fue un amor correspondido.
Descubriendo… La Toscana I (Italia)
A principios del año 2010 cuatro amigos andábamos buscando una opción interesante para el verano. Ya avanzado el año cayó en nuestras manos la publicidad de Grimaldi Lines en la que promocionaba sus líneas. Entre ellas vimos la posibilidad de llegarnos a La Toscana, el precio del trayecto de Barcelona a Livorno era más que interesante, y además podíamos volver desde Civitavecchia con un crucero más grande, así podríamos comparar la confortabilidad de los dos. Puerto de Barcelona Precio total ida y vuelta de cuatro pasajes en camarote y coche incluido, 200 euros. Esto prometía, ya que nuestro presupuesto no pretendía ser excesivamente alto. Dicho y hecho, el día 21 de agosto a las 23,59 zarpamos con el Cruise Firenza. Pequeño pero confortable para pasar más de 19 horas a bordo. Día 1 Atracamos en Livorno por la tarde, lo que nos permitía llegar a Pisa a una hora aceptable. Teníamos solo 24 km. por delante, la Vía Aurelia Sur nos puso en Pisa en escasos minutos. El Hotel AC Pisa en el nº 20 de la Via delle Torri, con reserva online a buen precio, nos permitió asearnos y cambiarnos de ropa para pisar por primera vez las calles de esta ciudad bañada por el río Arno, cercano al hotel. Primer objetivo inmersión en la gastronomía italiana, en la Panineria Vinería Il Crudo, en el nº 7 de la Piazza Cairoli, a pocos metros del hotel. Aunque parezca mentira el viaje cansa y no nos apetecía andar mucho. Mañana será otro día. Pisa Día 2 Comienza un nuevo día en Pisa, primero el desayuno con el “succo d’arancia”, una pasta y el “capuccino” – que no falte -, hoy nos espera un buen paseo. No olvidéis que en el centro de estas ciudades todos los aparcamientos son de pago y que en algunas de éstas se ofrece un parking gratuito en las afueras, con un servicio de autobús lanzadera hasta el centro. Sin duda hay mucho que ver pero es mejor que tengáis una idea de lo que os interesa visitar. Piazza dei Miracoli (Pisa) Llegamos a la Piazza dei Miracoli (Plaza de los Milagros) o Piazza del Duomo (Plaza de la Catedral), una amplia área amurallada en el corazón de la ciudad. En ella hay cuatro edificios religiosos: · El Duomo (La Catedral) · La Torre Inclinada de Pisa (el campanario de la Catedral) · El Baptisterio · El Camposanto Monumental Si deseáis visitar monumentos en Italia, como en todas partes, deberéis rascaros el bolsillo y armaros de paciencia para hacer cola. Podéis comprar los billetes por internet. Los de la Torre inclinada cuestan unos 17 euros y dan hora de entrada. Antes del mediodía interesa llegar a Lucca, a 23 km. de Pisa por la SS 12. Lucca está enclavada en un entorno maravilloso como son los Apeninos Tosco-Emilianos y el extraordinario Parque Natural de los Alpes Apuanos, con el Monte Pisano (1.495 m). Es una ciudad amurallada, con más de 4 km. de extensión, en la que todavía se preserva su trazado urbano diseñado por los romanos en el año 177 a.C. Via del Fosso (Lucca) Lucca fue la cuna del compositor Giacomo Puccini, su casa está abierta al público. A destacar la amalgama de estilos arquitectónicos que la enriquecen, desde el medieval al art noveau. La Chiesa di San Michele o la Chiesa di San Frediano, son algunos ejemplos. Por cierto, si quereis probar un producto típico de Lucca, éste es el Buccellato di Lucca, un pan dulce anisado a base de pasas. Nosotros nos tuvimos que conformar viéndolo en el escaparate. Así que para vencer el apetito buscamos un lugar mientras disfrutamos de la ciudad. Cerca de la carretera que se convierte en vía de circunvalación, en el nº 3 de la Via Pescheria se encuentra la Osteria del Neni. La encontramos al azar, ya que no teníamos información de un lugar para comer. Es necesario advertir que en los restaurantes de Italia se cobra cubierto, 1,5 o 2 euros suele ser normal. A veces te reciben con un aperitivo, atención no suele ser un obsequio, ya que después lo cobran. Desde aquí directos a Firenze (Florencia) hay 85 km. y hemos de llegar antes de anochecer. Pasamos por Montecatini donde nacieron Giuseppe Verdi, Ruggero Leoncavallo y Luigi Pirandello, y cerca de Pistoia y Prato. Por fin Florencia, cruzada por el río Arno, aquí pasaremos dos días con la intención de conocerla lo mejor posible. Es una de las mejores ciudades europeas para los amantes del arte, son imprescindibles de visitar: · El Duomo, con la Catedral de Sta. Mº. in Fiore y el Campanile (su campanario) · La Galleria dell’Accademia, donde se encuentra el David de Miguel Ángel · El Palazzo Pitti y los Jardines de Boboli, cerca del Ponte Vecchio · La Galleria de los Uffizi · La Iglesia de la Santa Croce contiene los sepulcros de: Galileo Galilei, Michelangelo y Maquiavelo. e innumerables obras de arte. Ponte Vecchio (Firenze) Nuestro centro neurálgico es nuevamente un Hotel AC el Hotel AC Firenze. Cenamos en la Trattoria Masò, en el nº 10 de la Via Maso Finiguerra, que se encuentra cerca de la bellísima iglesia de Sta. Mª. Novella, buena comida en un confortable comedor exterior a pie de calle y sin prisas para echarnos. Día 3 Buenos días Florencia!! Tras el consabido desayuno, la ciudad nos espera. Visitamos el Duomo y su compañero inseparable el Campanile (de Giotto). Dicen que hay 414 escalones hasta lo alto, no los contamos pero llegamos casi sin resuello y muy acalorados. Las vistas valen la pena, desde aquí se ve toda Florencia. Creo recordar que la entrada cuesta unos 6 euros. Vistas desde Il Campanile de Giotto (Firenze) Después del esfuerzo y de recrearnos en el Duomo, a recobrar fuerzas en Il Latini, via dei Palchetti 6/r (Palazzo Rucellai). En este caso fue sugerencia de uno de los integrantes del grupo. Típico restaurante turístico recomendado en todas las guías, platos destacados: las sopas y