En septiembre del año pasado (2011) visitamos este hermoso paraje situado al este de La Vall de Boí, al norte de la comarca del Pallars Jussà que, debido a la espesa vegetación y a sus altas cumbres, goza de pocas horas de sol en invierno, de ahí su nombre: fosca (oscura). El río Flamisell es el eje vertebrador, en todo su recorrido podréis ver un paisaje que irá mudando hasta llegar al Pantano de Sallente, donde gracias a su teleférico os elevaréis 500 m. para admirar desde abajo una de las mayores cumbres del Pirineo, el Montsent de Pallars (2883 m.). Y además recorrer una profusión de lagos cuyas aguas, en el descenso, proporcionan los recursos necesarios para disfrutar plenamente de la naturaleza. Por la C-13 hasta La Pobla de Segur, desde aquí por la N-260 hasta Senterada y después por la L-503. A la izquierda, por una pista asfaltada, se llega a Estavill, que aún conserva su estructura medieval con un entramado de calles cubiertas, característico de poblaciones de alta montaña. Podéis visitar el Puente del Diablo que salva el Barranco de Sant Genís, cercano al municipio vecino de Sarroca de Bellera. De nuevo por la L-503 llegaremos a La Pobleta de Bellveí, la población más habitada de La Vall, donde aún se celebra una de las ferias de ganado más importantes de la comarca. A destacar la Iglesia de Sant Feliu con su cubierta plana. Desde aquí se puede llegar al Llac de Moncortés, ya en el Pallars Sobirà, de origen cárstico formado por la disolución de la roca caliza por acción del agua de un manantial subterráneo. Es una de las reservas de aves acuáticas y migratorias más importantes del Pirineo. L’Era del Marxant, en el nº 25 de la Plaça del Portal de La Pobleta, aparthotel y restaurante con menú de lunes a viernes a 18 euros, 21 euros el sábado y domingo, y carta. Buena relación calidad precio, personal atento y comida como la de antes, natural. Muy recomendable la “girella pallaresa”,  embutido típico elaborado con menudos y carnes de cordero amasadas con arroz y especies que se puede comer frío o a la plancha. Excelente el cordero Xisquet a la brasa. A levante de La Pobleta una estrecha carretera desciende a Envall, situada en lo hondo del barranco del mismo nombre, casi deshabitada y en estado ruinoso. La Iglesia de Sant Jaume se halla en fase de consolidación y algunas de sus obras de arte las podéis ver en la iglesia de La Pobleta. Ya en la L-503, cerca a la derecha La Plana de Mont-rós, con dos núcleos habitados, es uno de los más recientes de La Vall e incluso de la comarca. Nació a partir de un pequeño caserío alrededor del Santuario de la Verge de la Plana, debido a la construcción en el año 1932 de la central eléctrica. Siguiendo por una pista en buen estado encontramos Beranui de la que destaca la Iglesia de Sant Joan Evangelista, desde cuyo mirador se puede contemplar una fantástica panorámica de los pueblos más cercanos. Retomamos la L-503 y un poco más arriba a la izquierda, por una pista asfaltada de fuerte pendiente en dirección sur, a 1.250 m. de altitud se encuentra Antist, mirador privilegiado de la comarca. Su castillo fue el origen de esta pequeña población y en su centro se sitúa la Torre de Carlá. Por la misma pista asfaltada en sentido norte accedemos a Castell-estaó, el castillo que da nombre al pueblo quizás estuviese formado por las propias viviendas y en su única puerta de acceso se halla la Iglesia de Sant Pere. Aquí se inicia la ruta del Barranco de Roi, en cuyo recorrido se pueden ver los restos de la Mina Eureka, la primera explotación de uranio de España. Nuevamente por la L-503 llegamos a Molinos, colonia cuyo origen y nombre fue dado por los trabajadores que construyeron la central hidroeléctrica, traducción de la Casa Molins situada por encima de la población, en sus bajos aún se encuentra el molino construido para aprovechar la energía del río. En el año 1918 comenzó a construirse la conducción forzada de la central, obra de gran envergadura y espectacular en aquella época, que aprovecha el agua de un canal subterráneo captado en La Central de Capdella. Desde Molinos podemos llegar a su izquierda a El Solà de Bellera, un lugar soleado que parece desmentir el nombre de Vall Fosca, aquí están situados los pueblos de Astell, Oveix y Aguiró. A su derecha, a La Coma de Mont-rós, se encuentran los pueblos de Paüls, Mont-ros y Pobellà. En Molinos, km.12 de la L-503,  se situa el Hotel Vall Fosca que también ofrece servicio de restaurante. Construido junto al cauce del río Flamisell, lo que le da un plus bucólico. Excelente cocina pallaresa, trato familiar y ambiente relajado. Como muchos de los pueblos de montaña Astell conserva vestigios de recinto cerrado, con la Iglesia de Sant Andreu. Durante el recorrido hasta el pueblo encontraremos infraestructuras de la central de Molinos, su conducción forzada y la vía de funicular, de diseño rudimentario, que sirvió para su construcción y hoy utilizado para el mantenimiento. Desde aquí por la misma pista se llega a Oveix, pueblo unido al castillo del mismo nombre, perteneciente a la baronía de Bellera, del cual se desconoce su emplazamiento. Se encuentran en el término la Iglesia de Sta. María y la Ermita de Sant Cristau. A muy poca distancia Aguiró donde desde su plaza, a la que se llega por una estrecha entrada, se puede admirar La Vall. Al lado, la Iglesia de Sant Joan Bautista con la torre de techo plano que aún conserva dos campanas de más de cuatrocientos años de antigüedad. El pasadizo de la primitiva calle principal permitía la fortificación del pueblo cerrando tres puertas. Siguiendo el camino que lleva al Coll d’Oli, lugar de paso a la vecina Vall de Manyanet, bañada por el río del mismo nombre, encontramos el Barranco de las Ausades (Atrevidos) donde