A finales de 2017 hice una breve pero intensa escapada a Francia justo los dos días anteriores a la noche de fin de año. La primera parada fue Toulouse, donde antes de seguir la ruta y abandonar la ciudad hice una visita a la Fromagerie Xavier. Una tienda gourmet para los amantes del queso y que tenía en la lista de visitas pendientes. Sin duda, el templo del queso. Allí me encontré con François, hijo del fundador al que hace honor el nombre del establecimiento (abierta desde 1976), y que ha heredado su maestría como afinador de quesos. Desde su apertura han refinado quesos de leche cruda en sus 3 bodegas dando a relucir esta elaboración que cuenta con 10.000 años de historia. En 2011, François, ya como gerente de la empresa, obtiene el título de MOF (Meilleur Ouvrier de France). Lo mejor es llegar temprano justo en el momento de su apertura y nada más entrar te quedas boquiabierto con toda la gama de quesos que se pueden encontrar en la tienda, más de 300 referencias. Obviamente con tanto queso necesitaba asesoramiento para empezar a llenar la cesta para la noche de fin de año. Dejaros aconsejar. La cesta se completó con el siguiente surtido de quesos: Procedente de leche de vaca Le Pavé Toulousain (Aveyron) Soumaintrain (Bourgogne) Coeur de Bray (Normadie) Palet Bourguignon (Bourgogne) Comté Reserve (Haut Doubs) Procedente de leche de cabra La Tour Eiffel (Berry) Mothais à la feuille (Poitou) Procedente de leche de oveja Bleu de Severac (Aveyron) Ossau Fermier (Béarn) Un surtido de quesos gourmet por valor de 65,84€, que después de degustarlos sin duda fue una gran elección (la foto más abajo). Si os preocupa como volver a casa con los quesos, sólo hay que tener en cuenta que hay que mantenerlos a buena temperatura. Como yo no regresaba hasta el día siguiente, me recomendaron comprar una bolsa frigo en la tienda de congelados ‘Picard’ que hay cerca. Sólo añadir una bolsa de hielo para mantener un poco de frío y listo para el transporte en el coche. Eso sí como esa noche pernoctaba en una casa rural lo reservé en la nevera. Y en la noche de fin de año… Como véis en la foto con cada queso os entregarán un pequeño cartel para que sea más fácil identificarlos durante su degustación. Si tenéis complicado desplazaros a Toulouse… podéis visitar los siguientes establecimientos de Barcelona y cercanía para encontrar algunas de las referencias de la Fromagerie Xavier. Formatgeria Camarasa · c. Santaló 157, Barcelona · www.formatgescamarasa.com Casa Pepe · c. Balmes, 377 · www.casapepe.es La Formatgeria Mataró · c. Santa Maria, 13, Mataró (Barcelona) · www.facebook.com/formatgeriademataro Pero si tenéis la ocasión de viajar a Francia no dejéis de visitar la tienda, ah y si queréis hacer un pequeño receso os recomiendo que toméis un café en la Brulerie Victor Hugo con sus numerosas variedades de café. Xavier Fromager Affineur 6, Place Victor Hugo – 31000 Toulouse, France Horario de apertura: Lunes, de 15:30h. a 19:15h. De martes a viernes, de 9:30h. -a 13:15h. y de 15:30h. a 19:15h. Sábado, de 9:00h. a 13:30h. y de 14:30h. a 19:15h. Tel.: 05 34 45 59 45 Email: contact@xavier.fr Web: https://xavier.fr/
Queso Camembert rebozado con miel a la trufa
Casi finalizando el año programé una breve escapada a Francia, concretamente a la región de Aveyron en el Midi-Pyrénées. Pero antes de llegar allí hice una parada en Toulouse donde acudí a la Fromagerie Xavier justo en frente del conocido Mercado de Victor Hugo. Justo en el pasillo central se encuentra la parada de Maison Samaran donde me detuve para contemplar su gran expositor de productos. Mientras seleccionaba un par de tarros de foie, justo encima del mostrador me percaté que había unos botes de miel a la trufa de verano (tuber aestivum 1%). No dudé ni un minuto en coger uno de ellos. Días más tarde, concretamente para el día de Reyes, elaboré un pequeño y fácil entrante que está para chuparse los dedos. Unos triángulos de queso Camembert rebozados con miel a la trufa. ¡Y aquí tenéis la receta! Ingredientes: 8 porciones de queso Camembert Miel a la trufa de verano (1%) harina pan rallado huevo aceite de oliva virgen extra Preparación: En tres cuencos preparamos la harina, el pan rallado y el huevo batido. Con cada porción de queso Camembert realizamos los siguientes pasos. Primero rebozamos con la harina, luego bañamos en el huevo batido y finalmente rebozamos con el pan rallado. Repetimos la operación una segunda vez en el mismo orden para sellar bien el interior del queso. Reservamos las porciones rebozadas en el congelador durante unos 15 minutos para que quede mucho más compacto y así evitamos que se nos derrita tan fácilmente el queso. En un cazo introducimos el aceite de oliva virgen y calentamos. Cuando el AOVE llegue a la temperatura deseada freímos el queso rebozado. Cuando los quesos estén doraditos, los retiramos y colocamos encima de un papel de cocina para que absorba el aceite sobrante. Emplatamos y por encima con la ayuda de una cuchara esparcimos la miel trufada. ¡Sin duda una explosiva combinación!
Marsella en 2 días
Marsella, a priori, no es una ciudad que invite a ser visitada. Y matizo ‘a priori’. Tuve la misma sensación antes de visitar ciudades como Nápoles o incluso Oporto. Todas ellas curiosamente son ciudades portuarias, pero una vez cruzada su puerta de entrada te atrapan. Marsella es la segunda ciudad más grande de Francia, después de París, con más de 850.000 habitantes. Mi estancia se debía al hecho de visitar a mi amigo Matt, un normando afincado hace años en Marsella, y aprovechar para descubrir la ciudad, o al menos tener una primera toma de contacto ya que realmente sólo serán dos días completos. Así pues en esta entrada os propongo hacer un viaje de dos días con propuestas para visitar Marsella. Me acompañáis? Día 1 El día empieza cogiendo fuerzas con un desayuno en la tienda de cafés y productos regionales Torrefaction Noailles (Rue Canebière, 56) cerca del Barrio de Panier, el más antiguo de la ciudad. Atentos a su selección de cafés que tienen a la venta en la misma tienda. Sin duda, hay numerosos establecimientos para desayunar, dejaros guiar por lo que os apetezca más. Habitualmente suelo guiarme por aquellos lugares frecuentados por los residentes, este pequeño truco no suele fallar. Una vez tenemos el estómago bien saciado es el momento ideal para hacer una visita a la Oficina de Turismo que se encuentra en la misma calle (Rue Canabière, 1), para solicitar un mapa de la ciudad y anotar algunas sugerencias que muy amablemente me ofrecen. Antes de acercarme al viejo puerto me dirijo a la Place du Marché des Capucins donde se ubica el mercado de frutas y verduras. Alrededor también se encuentran tiendas de carne, pescado, especias, take away,… Se encuentra en el barrio más pobre de Marsella, pero a su vez multicultural con gente de diferentes orígenes étnicos. Regreso a la calle principal para reemprender el camino hacia Le Vieux Port, allí cada día por la mañana se instala el Mercado de Pescadores que ofrecen pescado fresco, del mar a la mesa. Una vez recorrido el puerto me dirijo a comprar el ticket para desplazarme en transporte marítimo a la isla de If en el archipiélago de Frioul donde se encuentra el Chateau d’If, una isla rica en historia y leyendas como la del Conde de Montecristo. Hay la opción de visitar una segunda isla pero la descarto por el tiempo disponible. La Navette se toma a la izquierda del puerto viejo el viaje de ida y vuelta cuesta 10,80€ recomendado ir sobre las 11:05h y regresar a las 13:30h ojo con los horarios. El Chateau d’If (entrada de 6€) se empezó a construir en 1529, bajo las ordenes de Francisco I, así nació la primera fortaleza real de Marsella. En sus inicios sirvió para proteger los principales puertos de Marsella y la propia ciudad. Pero en 1580 se convirtió en una prisión del estado hasta que el 7 de julio de 1926 fue declarado monumento histórico. Años antes en 1880 se abre al público, aunque los últimos prisioneros fueron los alemanes capturados durante la Primera Guerra Mundial. Otros dos hechos legendarios ocurridos en el castillo: En 1513 hace escala en la isla un regalo ofrecido por el rey de Portugal al papa León X: un rinoceronte, un animal desconocido hasta el momento en Europa. En 1844 Alejandro Dumas publica El Conde de Montecristo, cuya historia relata el encarcelamiento en estas dependencias de su protagonista Edmond Dantès. La obra se convierte inmediatamente en todo un éxito, o como se llamaría hoy en día un bestseller. En determinadas horas se realizan visitas guiadas sólo en francés y donde se introduce al visitante en la historia del castillo y su vínculo con Marsella, con una duración aproximada de 30 minutos, a su término se puede seguir recorriendo libremente las diversas estancias. Las vistas de Marsella desde la isla son maravillosas, eso si el tiempo lo permite. Más información y compra de entradas online del Chateau d’If y del resto de monumentos en www.monuments-nationaux.fr De vuelta a Marsella inicio a pie un recorrido por el barrio de Panier y visito los lugares más emblemáticos, aunque el tiempo apremia y debo buscar un lugar para comer. Me alejo del centro del puerto viejo en dirección al Fort Saint-Jean, por la Quai du Port y me detengo en el número 208 en el restaurante L’Espigoulier, donde elaboran especialidades de la cocina provenzal. Entre las propuestas de su carta no se encontraba la Bouillabaisse, pero si otras sugerencias interesantes. Al final me propongo tomar el Aioli, un plato tradicional a base de bacalao, verduras cocidas, mejillones y gambas,… y su rico allioli, de ahí su nombre, aunque elaborado a partir de claras de huevo, ajo, mostaza, pimienta y sal. Por el camino veo tres opciones en la misma calle de las que tomo nota para una próxima visita, os las comparto por si os apetece descubrirlas. Les Buffets du Vieux-Port, cocina provenzal con bufet a voluntad por 23€ (adultos) y niños por 13€ (menores de 10 años). No he podido hacer fotos de su interior pero os dirijo a su web… Entre sus platos… moules frites (mejillones fritos), bouillabaisse de lotte (bullabesa de rape), jambon braisé (jamón asado), plats cuisinés (platos elaborados), salades composées (ensaladas mixtas), charcuterie (charcutería), sardines grillées (sardinas a la brasa), fromages (quesos), desserts maison (postres de la casa). Le Relais 50, su chef Noël Baubrand y su equipo proponen una cocina gastronómica, con sabores del mediterráneo, a base de producto fresco y de temporada. Recientemente ha sido nombrado ‘Jeune Talent 2017’ (Joven Talento) por el Gault & Millau. En su trayectoria ha aprendido de grandes chefs de la talla de Alain Ducasse, Michel Portos y Michel Bras. Le Relais 50 es el restaurante del Hótel La Résidence du Vieux Port.En Le Relais 50 además de la carta disponen de fórmulas exprés: Entrante + plato principal + postre = 25€ Entrante o postre + plato principal = 20€ Echad una ojeada a su facebook ya que cuelgan cada día los menús